miércoles, 12 de marzo de 2008

El espejo

Todo está estropeado en la casa de la que cuelga el cartel de madera con la inscripción "EN VENTA", todo, excepto el espejo cubierto por una sábana rota. Los actuales dueños de la casa lo han tapado cuidadosamente dicen, que para protegerlo del polvo pues es muy antiguo y bonito aunque hay quien opina que es porque está maldito y eso alejaría de allí a los posibles compradores. En este pueblo se dicen muchas cosas...Los que se han acercado con la excusa de comprar la casa para admirar únicamente al espejo se han llevado una desilusión al no ver otra cosa que su imagen reflejada. Otros en cambio, dicen haber sido transportados durante un breve instante a otras épocas de la historia .La sensación no dura mucho: el tiempo que aparecen los actuales dueños y cubren nuevamente al espejo para despedir diplomáticamente a los incautos o incautas. A esos nadie les cree aquí. Principalmente, porque a los pocos días de estar en el pueblo acaban perdiendo la cordura, se mueren en extraños accidentes o simplemente desaparecen como si la Tierra se los hubiese tragado. Por eso aquí en el pueblo tememos hablar de la casa y sobre todo del espejo?El espejo vio nacer y morir a muchas generaciones. Amó a la primera familia que instaló y dejó que la pequeña Isabel experimentase abriendo sus múltiples puertas a otros mundos. El espejo avivó la curiosidad de la niña que comenzó a entablar una amistad muy fuerte con los entes que vivían al otro lado. Unos eran buenos, otros eran malos? La gran mayoría sólo quería hablar con ella, pero los había que hacían daño, mucho daño?Y ella, sin saberlo, les abrió la puerta. La familia de Isabel se trasladó a una nueva casa aunque a todas partes que fueron no cesaron de repetir la pena que sentían por haber abandonado aquel hogar suyo donde habían abandonado un espejo tan hermoso. Siempre que pasaban por allí, se referían a la familia de los nuevos inquilinos como SU CASA. Era SU CASA, SU ESPEJO, SU PASADO. El pasado de Isabel y su familia. Los nuevos inquilinos intentaron amar la casa. La llenaron de flores, cambiaron la decoración de las paredes, pero había algo que les impedía ser felices allí.Se respiraba una tristeza enorme que les produjo enfermedades, todo eran dificultades, y aunque se esforzaban en ponerla bonita, no resultaba? Los vecinos eran huraños, la soledad que sentían era enorme. Era como si la casa NO FUERA SUYA. Como si ella y el espejo los rechazase y quisiese la vuelta de los viejos dueños. Un día Luisa, la joven inquilina tuvo un sueño extraño en el que puertas y ventanas se cerraban de golpe sumiendo la casa en una oscuridad absoluta. Sintió un hálito frío con olor a podredumbre muy cerca de su cuello, entonces saltó de la cama, rompió a gritar y corrió como una loca por el pasillo. Su marido picaba en ese momento en la puerta. Ella forcejeaba con el picaporte intentando abrirle pero una racha de viento huracanado se lo impedía con la intención de dejarla encerrada en la casa al tiempo que unas letras se habían formado en el espejo como si alguien las hubiese escrito con el dedo y luego les hubiese echado el vaho del aliento para remarcarlas. OstraDecían las letras del espejo. Dicen que en los espejos todo está invertido de modo que lo que es la derecha es siempre la izquierda y lo que es la izquierda es la derecha. Luisa despertó del sueño con la palabra Sotrah en la cabeza. Leyó de izquierda a derecha y vio que sotrah significaba hartos. En el pueblo dicen que después de aquel sueño, la casa está en venta. El espejo y la casa son malos y hay quien dice que harán lo imposible para que nadie se adueñe de ellos pues aman a sus antiguos inquilinos y aún no los han olvidado. Por eso el espejo está cubierto. Y por eso los actuales dueños de la casa la han puesto en venta. Porque esperan marcharse a un nuevo hogar que sea únicamente suyo, donde crezcan las flores y los niños.

El espejo

Todo está estropeado en la casa de la que cuelga el cartel de madera con la inscripción "EN VENTA", todo, excepto el espejo cubierto por una sábana rota. Los actuales dueños de la casa lo han tapado cuidadosamente dicen, que para protegerlo del polvo pues es muy antiguo y bonito aunque hay quien opina que es porque está maldito y eso alejaría de allí a los posibles compradores. En este pueblo se dicen muchas cosas...Los que se han acercado con la excusa de comprar la casa para admirar únicamente al espejo se han llevado una desilusión al no ver otra cosa que su imagen reflejada. Otros en cambio, dicen haber sido transportados durante un breve instante a otras épocas de la historia .La sensación no dura mucho: el tiempo que aparecen los actuales dueños y cubren nuevamente al espejo para despedir diplomáticamente a los incautos o incautas. A esos nadie les cree aquí. Principalmente, porque a los pocos días de estar en el pueblo acaban perdiendo la cordura, se mueren en extraños accidentes o simplemente desaparecen como si la Tierra se los hubiese tragado. Por eso aquí en el pueblo tememos hablar de la casa y sobre todo del espejo?El espejo vio nacer y morir a muchas generaciones. Amó a la primera familia que instaló y dejó que la pequeña Isabel experimentase abriendo sus múltiples puertas a otros mundos. El espejo avivó la curiosidad de la niña que comenzó a entablar una amistad muy fuerte con los entes que vivían al otro lado. Unos eran buenos, otros eran malos? La gran mayoría sólo quería hablar con ella, pero los había que hacían daño, mucho daño?Y ella, sin saberlo, les abrió la puerta. La familia de Isabel se trasladó a una nueva casa aunque a todas partes que fueron no cesaron de repetir la pena que sentían por haber abandonado aquel hogar suyo donde habían abandonado un espejo tan hermoso. Siempre que pasaban por allí, se referían a la familia de los nuevos inquilinos como SU CASA. Era SU CASA, SU ESPEJO, SU PASADO. El pasado de Isabel y su familia. Los nuevos inquilinos intentaron amar la casa. La llenaron de flores, cambiaron la decoración de las paredes, pero había algo que les impedía ser felices allí.Se respiraba una tristeza enorme que les produjo enfermedades, todo eran dificultades, y aunque se esforzaban en ponerla bonita, no resultaba? Los vecinos eran huraños, la soledad que sentían era enorme. Era como si la casa NO FUERA SUYA. Como si ella y el espejo los rechazase y quisiese la vuelta de los viejos dueños. Un día Luisa, la joven inquilina tuvo un sueño extraño en el que puertas y ventanas se cerraban de golpe sumiendo la casa en una oscuridad absoluta. Sintió un hálito frío con olor a podredumbre muy cerca de su cuello, entonces saltó de la cama, rompió a gritar y corrió como una loca por el pasillo. Su marido picaba en ese momento en la puerta. Ella forcejeaba con el picaporte intentando abrirle pero una racha de viento huracanado se lo impedía con la intención de dejarla encerrada en la casa al tiempo que unas letras se habían formado en el espejo como si alguien las hubiese escrito con el dedo y luego les hubiese echado el vaho del aliento para remarcarlas. OstraDecían las letras del espejo. Dicen que en los espejos todo está invertido de modo que lo que es la derecha es siempre la izquierda y lo que es la izquierda es la derecha. Luisa despertó del sueño con la palabra Sotrah en la cabeza. Leyó de izquierda a derecha y vio que sotrah significaba hartos. En el pueblo dicen que después de aquel sueño, la casa está en venta. El espejo y la casa son malos y hay quien dice que harán lo imposible para que nadie se adueñe de ellos pues aman a sus antiguos inquilinos y aún no los han olvidado. Por eso el espejo está cubierto. Y por eso los actuales dueños de la casa la han puesto en venta. Porque esperan marcharse a un nuevo hogar que sea únicamente suyo, donde crezcan las flores y los niños.

martes, 11 de marzo de 2008

Malos pensamientos

Todavía nos entran escalofríos cada vez que lo pensamos. Lo que pasó aquella noche...lo que le pasó a aquella niña...lo que hizo ese hombre. Era verano del 2003, habíamos pasado la tarde en la playa de Málaga. Después de cenar habíamos quedado con unos amigos para dar una vuelta cuando a una amiga se le ocurrió la genial idea de visitar un viejo manicomio de un pueblo cercano. Sabíamos que estaba abandonado desde hace 20 años, ¿qué nos podía pasar?. Todos pensamos que era una forma verdaderamente fantástica de pasar un rato de de miedo inofensivo. Lo que no sabíamos era que allí residía Joseth, un psicópata obsesionado con las jóvenes muchachas que por allí pasaban. Nos dimos cuenta de lo que acabamos de redactar de la siguiente manera:Pasamos cerca de un arbusto. Entonces la misma chica que había propuesto esta idea empezó a comentar que olía a muerto. Lo dijo de forma coloquial, pero tenía razón. Buscamos incansables la procedencia del terrible olor, cuando de repente la vimos:Una preciosa niña morena de largos cabellos y finos labios, yacía en el suelo. El terror se apoderó de nuestro cuerpo, haciendo que en uno de esos gestos de histeria viéramos una silueta escalofriante. Era la de un hombre, sin duda. Tenía una de sus extremidades completamente ausente y una gabardina harapienta. Salió corriendo y nosotros, inmediatamente, tras él. Aunque teníamos miedo no nos detuvimos, le seguimos hasta el interior del manicomio. Su sombra desapareció en la oscuridad y sus sonoros pasos se perdieron en el silencio. Mas sus susurros incansables se podían percibir como si estuviera tras nuestra nuca. El reflejo de la Luna tras una ventana nos deslumbró a todos haciendo que nuestra mente proyectara, exactamente a la vez, la imagen de la niña asesinada. Caminaba sola en la oscuridad de la noche cuando de repente alguien ,es decir, el misterioso hombre al que habíamos perseguido anteriormente, la agarraba de la cintura bruscamente y la tiraba al césped. La chica lloraba mientras él levantaba su falda. La violó y más tarde la aporreó con una piedra cercana hasta matarla, hubo un gran ensañamiento a la hora de asesinar a lajoven de aproximadamente 13 años o menos incluso. Estas escenas nos provocaron un gran terror a la vez que lástima y escalofrío. Huimos hasta llegar a nuestras casas y encerrarnos en ellas. Al cavo de un mes aproximadamente, supimos que el hombre fue arrestado y la niña enterrada finalmente, mas una tarde la chica vino a visitarnos a las dos personas que contamos ahora este relato. Estaba feliz y en sus ojos azules había gratitud y esperanza. Fue la ultima vez que vimos aquel rostro, aquella sonrisa, aquella mirada, la mirada de Alba, así se llamaba la pequeña de 13.

El colegio maldito

Quiero contaros una cosa que sucedió en mi pueblo, esta historia es verdad, al menos eso dicen, pero a mi me puso los pelos de punta al escucharla..... todo empezó hace muchos años, en mi pueblo, que por aquel entonces solo era un pueblito mas de los muchos perdidos entre las montañas de asturias. mi pueblo como ya he dicho era pequeñito, apenas tenía una pequeña plaza con iglesia, un parque, una pequeña cárcel y una escuela, con todas las casa apiñadas alrededor. pero aún así estaba muy orgulloso de su escuela: era una de las mejores de toda la cuenca, pues era bastante grande y estaba al alcance de todas las familias, aunque los profesores escaseaban. pero un buen día, un día de clase, un grupo de alumnos estaban haciendo manualidades con su profesora. tendrían apenas 8 ó 9 años, y se lo pasaban en grande con el barro y las pinturas. la profesora, una joven muy guapa y que había empezado hacía apenas un mes, puso la radio para oír el parte del tiempo, pues la clase se iba el día siguiente al monte de excursión. pero a la mitad del parte, un hombre con voz muy grave cortó la comunicación y dio una noticia de última hora: "les comunicamos que se ha escapado un peligroso asesino de la cárcel del pueblo... por favor, les rogamos que cierren herméticamente puertas y ventanas hasta que sea detenido. “gracias" los niños se asustaron mucho y con razón; la cárcel quedaba muy cerca de la escuela. la profesora los tranquilizó y se puso a contarles historias para que se calmaran y se olvidaran un poco de aquello, pero a una niña le entraron muchas ganas de ir al servicio... la "profe", con la poca experiencia que tenía y después de lo que habían dicho en la radio, no sabía si dejar a la niña ir, pero ésta insistía tanto que al final la dejó; antes de marchar, acordaron una contraseña para saber que era la niña y no el temido preso: cuando llegara, tenía que dar tres golpes en la puerta y arañarla dos veces. la niña se fue al baño, pero nunca volvió.el preso, que estaba escondido en un lavabo, la obligó a que le dijera la contraseña y luego le cortó la cabeza. la profesora estaba ya preocupada, habían pasado veinte minutos y la niña aún no había vuelto. pero de pronto, en la puerta se escucharon tres golpes y dos arañazos: es ella, pensó la joven. pero al abrir la puerta, se encontró con el cuerpo sin cabeza de la pobre niña....de un salto, el preso entró en la clase, y entre gritos de terror y dolor, acabó con todos los niños..... sólo la profesora quedó con vida, pues logró saltar por una ventana.....hoy en día está en un psiquiátrico, no puede parar de repetir una y otra vez: tres golpes y dos arañazos, tres golpes y dos arañazos.... la escuela estuvo a punto de ser derrumbada , pues solo traía malos recuerdos, pero al final la dejaron. dicen que si entras, en el baño podrás ver la cabeza de la niña, que te mira fijamente con ojos llenos de terror, y que en la clase, chorrean sin parar regueros de sangre por las paredes......

viernes, 22 de febrero de 2008

La chica del perro

Esta es la historia de una chica. Una chica que cumplió los veinte años y,como regalo de cumpleaños, su padre le concedió una casita en el campo, concretamente en la cima de una colina. Recién mudada en la casa de sus sueños, acababa de instalarse en su chalecito en elmonte con un único acompañante: su perro, un bonito pastor alemán. Cumpliendo la primera noche en su nueva casa de forma poco original(viendo la tele)se sorprendió al ver en las noticias que un asesino demente al que se le acusa dehaber asesinado brutalmente a su familia y vecinos, había escapado esa misma nochehace dos escasas horas del manicomio de la colina contigua en la que se situaba suchalecito recién estrenado. Esto provoco un gran pánico en la veinteañera, quedecidió acostarse, dada la hora que era. Tuvo que dormir en el sofá del salón, pues su cama aun no había sido instalada, loque la incomodó aún más.Pasaron unos m minutos cuando... ¡BRAUMM!, sólo un trueno. Cuando el miedo la poseía,bajaba la mano para que su perro la lamiera, lo que le producía tranquilidad. Derepente, sonó un crujido. Bajo la mano...y el perro se la lamió... no pasaba nada.Otro crujido... esta vez más fuerte. Entonces se oyó un ruido de madera rompiéndoseseguido de lo que pareció el ruido de la puerta al abrirse... la chica, intentandoconvencerse a sí misma de que había sido producto de su imaginación, bajó la manodel sofá y la sensación de tranquilidad volvió de nuevo al notar la lengua de suquerido perro recorrer su piel. Apenas pasaron unos segundos cuando se oyeron pasos. Silenciosos pasos queretumbaban con la fragilidad de un vaso de cristal fino en los oídos de la muchacha.A continuación le pareció oír una especie de goteo continuo: CLOC... CLOC...CLOC... No quería levantarse, tenía miedo, así que bajó la mano para que el perro se lalamiera. Pero aunque le lamiera las manos toda la noche el goteo seguiría ahí:CLOC...CLOC...CLOC... a si que decidió levantarse a buscar la gotera. Empezó por lacocina, pero no había ninguna gotera ahí. Miró por todos los grifos de la casa y porlos baños, pero no encontró ninguna gotera. Sin embargo el ruido de goteo seguíaahí: CLOC...CLOC...CLOC... Decidió irse a dormir y buscar el goteo por la mañana, que se veía mejor. Pero elendemoniado ruido no la dejaba dormir. Bajo la mano para que su perro la lamieraantes de levantarse, y entonces cayó. Aún no había mirado en el lavadero del garaje.Emprendió camino hacia el lavadero y en cuanto abrió la puerta deseó no haberlohecho nunca: vio a su pastor alemán ahorcado con gotas de sangre goteando por sucuello, lo que provocaba el ruido. Pero, os preguntareis, si su perro había estadomuerto desde el goteo, ¿quien le chupaba la mano a la chica? ¡EL LOCO!

lunes, 4 de febrero de 2008

Llamadas

Esta leyenda que voy a relatar me la contaron cuando iba al colegio y todavía hoy no he podido olvidarla. Espero que les agrade:La joven subrayaba el anuncio del periódico mientras se lo mostraba a su novio. Sin pensarlo dos veces concertaron una visita con la inmobiliaria. Por fin, después de varios días de intentos fracasados habían encontrado un buen apartamento y a un precio lo bastante asequible para una pareja de recién graduados. Una noche, después de tres días de agradable convivencia, la joven se despierta alertada por un sonido que todavía no le era familiar, extrañada se dirige al teléfono y levanta el auricular:- Dígame – dijo desconfiada la chica. – ¡¡¡Ayúdame por favor!!!.Asustada, cortó la comunicación inmediatamente.- No será nada, se habrán equivocado – dijo para tranquilizarse. En ese mismo instante se quedó totalmente paralizada, alguien, una presencia, podía sentirse justo detrás de ella, incluso podía escuchar su respiración, al intentar girar la cabeza:- ¿Quién era? ¿Por qué llaman a estas horas? – Que susto me has dado, podrías haber avisado; no ha sido nada, alguien que se ha equivocado, vamos a dormir -.En los siguientes días las llamadas se repitieron y pronto se dieron cuenta que todos los viernes sobre la misma hora el teléfono sonaba y aquella voz sollozante susurraba:- ¡¡¡Ayúdame por favor!!!.La pareja asustada acudió a la comisaría más cercana para poner una denuncia y saber desde donde se estaban realizando aquellas misteriosas llamadas. Pronto averiguaron que aquel número de teléfono pertenecía a la vecina del apartamento de enfrente. Justo desde allí al lado se estaban realizando aquellas llamadas. La joven se acercó al piso de su vecina y le contó lo que estaba sucediendo, pero la muchacha asombrada se defendió diciendo que nunca había realizado tales llamadas, además era imposible, ella trabajaba de noche los viernes.Todo quedó ahí, y aunque aquella chica hubiese dicho que no era ella la pareja sabía perfectamente que esas llamadas se estaban realizando desde su apartamento. Desconfiados esperaron al viernes de esa misma semana para espiar sus movimientos, cuando entraba, cuando salía, y tal como les dijo, al llegar la noche la chica abandonó su vivienda y no volvió a entrar. Al cabo de unas horas el teléfono sonó, puntual como siempre, a la misma hora de cada viernes y con la misma voz pidiendo ayuda.Después de la llamada, aquella noche, la pareja no durmió, estuvieron esperando durante horas hasta que la vecina llegó y antes de que entrara a su casa salieron y le expusieron lo que había ocurrido, entraron al apartamento y el chico vio una extraña mancha en la pared, aquella mancha no era normal, no parecía una mancha de humedad provocada por alguna fuga o filtración de agua, más bien, era como una enorme mancha de aceite, algo grasiento, fresco y de donde parecía emanar un olor especial, algo que no había sentido nunca antes. Pronto llevado por la intuición y la curiosidad él dijo:- Tienes que tirar esa pared, esa mancha de humedad no es normal – Dijo el joven.- No hay forma de deshacerme de esa mancha, por más que friego siempre aparece de nuevo - Dijo la vecina que había observado la mirada del joven.- ¡Confía en mi¡, tienes que hacer un agujero en la pared.- ¡Estás loco o que!- - Nosotros te ayudaremos a reconstruirla una vez averigüemos la causa por la que no puedes deshacerte nunca de ella. La vecina aceptó y sin pensarlo picaron la pared y ahí encontraron el cuerpo podrido de una chica envuelto en una bolsa de tela y mal cubierto en cal. Luego se supo que por la atmósfera que se había creado en aquel agujero el cuerpo había ido descomponiéndose muy lentamente teniendo todavía jugos que iban filtrando por la pared poco a poco.Siempre que muere alguien debe ser sepultado adecuadamente, o estarán acá hasta que alguien pueda ayudarlos.

jueves, 31 de enero de 2008

Mañana lloverá

La última clase es siempre la peor. El cansancio acumulado durante la mañana finalmente vence nuestras fuerzas y nos oprime contra los pupitres. Hoy ha sido otro día vacío de significados, tal vez porque el gran hueco que deja el autoengaño al desvanecerse no puede ser ocupado por las pasajeras afectividades cotidianas. El profesor expone en voz alta su interesante monólogo sobre la lógica kantiana. Al igual que los escritores, los filósofos son seres curiosamente extraños. Todos parecen escandalizarse ante la simplicidad del monótono ciclo de la vida y, para evitar la desesperación, dedican su tiempo a la creación de posibilidades razonables, mundos paralelos, complejas interconexiones conceptuales de difícil comprensión, realidades no acontecidas y toda una extensa gama de metafísicas ridículamente humanas; como si lo que es pudiera adentrarse un poquito en lo que jamás podrá llegar a ser. Aquel que no reconoce sus límites está irremisiblemente condenado a chocar contra ellos, y los ahogados bufidos de la clase parecen confirmar lo que pienso. Al mirar por la ventana puedo captar la fluctuación de memorias olvidadas, sin sentido ni rumbo en el subconsciente. El aire dobla las malas hierbas que crecen junto al edificio y el cielo parece cubierto de ceniza; es muy probable que llueva. Estoy empezando a sentirme mal. La cabeza me da vueltas, las formas parecen desdibujarse en manchas difusas ante mis ojos. Un agudo malestar constriñe ni vientre; creo que estoy enfermando por momentos. Con gran esfuerzo consigo ponerme en pie -todos giran sus inexpresivos rostros hacia el novedoso estímulo- señalando la puerta con una mano mientras apoyo la otra sobre la mesa para no caer de bruces en el suelo. El profesor hace un indescriptible movimiento con su brazo sin interrumpir su discurso, que yo interpreto como la concesión del permiso para abandonar el aula, aunque de igual modo podría ser un recurso más de su repertorio gestual, tan histriónicamente explotado en la explicación de sus abstracciones. Cierro la puerta a mi espalda y me dirijo hacia los servicios a paso ligero. Algo está bullendo, cambiando en mi interior, pero no siento ningún dolor. Comienza a escocerme el brazo derecho. Desabrocho la manga de mi camisa y, para mi sorpresa, compruebo que tengo el antebrazo despellejado, en carne viva; puedo ver el fino entramado de vasos sanguíneos que recorren mi extremidad descubierta, aunque sigo sin sentir el más mínimo dolor. Un intenso olor a orín me golpea al entrar en la estancia de azulejos blancos. Antes de llegar a los lavabos una repentina arcada convulsiona mi cuerpo y vomito un espeso líquido negro. Caigo de rodillas al suelo con los brazos extendidos para evitar el terrible golpe y mi brazo derecho se rompe con un sonoro crujido. Al incorporarme veo mi brazo astillado flotando en el charco oscuro. Tambaleándome intento volver hacia la clase. Una nueva arcada recorre mi tembloroso cuerpo. La masa de mis intestinos rasga la carne, rompiendo la camisa, irrumpiendo al exterior; en un acto reflejo, intento inútilmente mantenerla en su lugar con mi brazo izquierdo. No sé lo que está ocurriéndome, no siento nada. Toda mi epidermis comienza a replegarse sobre sí misma como pergamino viejo y mi carne se cae a pedazos a cada paso. El maxilar inferior se desprende de mi cráneo y mi ojo derecho queda colgando del nervio óptico; lo arranco con un rápido tirón para no perder la estabilidad visual. El dolor físico es ahora sólo el recuerdo de una sensación inexistente. Entre no pocos esfuerzos consigo abrir la puerta del aula. Durante una décima de segundo, mi único ojo percibe fugazmente todos los rostros de los alumnos, justo un instante anterior a su transformación en máscaras de puro terror. Intento hablar, pero me resulta imposible. Gritos inconcebibles inundan la clase cuando la percepción colectiva se hace real y efectiva. Muchos caen desvanecidos sobre sus mesas, otros quedan paralizados por el horror. Mi aspecto ha de ser espantoso, aunque lo cierto es que, mentalmente, sigo siendo yo. Me arrastro lentamente hacia la tarima del profesor, que yace sobre ella con los ojos en blanco. Tras de mí escucho los aullidos dementes de los que consiguen escapar, cada vez más lejanos, reverberando por los amplios pasillos vacíos. Mi cuerpo carece ya de los elementos y energía que lo sustentaban normalmente y caigo hacia delante, decapitándome con el borde de la mesa del profesor; mi cabeza queda encima, cerca de la ventana. Soy sólo consciencia. Soy materia insensible. Puedo ver sobre las montañas del horizonte una bandada de pájaros alejándose. El cielo que todo lo cubre está hilvanado con nubes grises. Mañana lloverá.

La despedida

Era tarde, como las 19:30 estaba solo en mi casa con la simple compañía de mi sobrina, que en aquel entonces tenía menos de 4 años de edad. Todos se habían ido, mi mamá, mi hermana, tíos y demás familiares fueron al entierro de mi abuela, yo la quería bastante, fue como una mamá para mi, ella me crió desde muy pequeño y había pasado mucho tiempo con ella, su muerte fue muy dura para mí. No soy fanático de los cementerios ni mucho menos de la muerte por eso no fui, en fin, estaba viendo la televisión, sentado en la sala como lo hubiera hecho cualquier otro día sólo que en este viviría el miedo en carne propiaMi sobrina estaba como loca, dando brincos y vueltas por toda la casa mientras yo me preguntaba ¿que acaso la muerte de mi abuela no fue nada para ella? pero obviamente era una niña que podía saber ella de muerte, me dispuse a no atenderla y seguir mirando la televisión, después de un buen rato como a las 9 de la noche sentí un ambiente demasiado tranquilo, por un momento dije: bueno que esa niña dejó de molestar y se durmió, pero ella no podía dormir si su mama no estaba con ella, así que me preocupé un poco pero no le puse mucha importancia, seguí viendo la televisión como si nada pasara pero la duda y más que nada el temor de que algo le hubiera pasado a mi sobrina me hicieron ir a buscarla.Comencé a gritarle, a buscarla y después de haber buscado en los cuartos y jardín de la casa la encontré en la cocina, sentí un gran alivio pues ya me había preocupado bastante, pero me llamó la atención que cuando me acercaba a ella me percaté de que tenía la mirada hacia la pared que esta junto a la ventana de la cocina, se estaba riendo, para ser sinceros tenía una risa muy linda pero esta vez sentí tanto escalofrío al verla que preferí ignorarla y simplemente gritarle: !que haces aquí, vámonos a la sala¡ pero ella seguía como si estuviera ida mirando hacia la pared vacía, y sobre todo seguía con esa risa que nunca voy a olvidar.Fui a donde estaba y me senté al lado de ella y le pregunté ¿qué ves? pero siguió sin responder nada, sin esperar lograr nada sentado allí con ella me dispuse a llevarla cargando a la sala, justo cuando me levanté ella dijo algo que no pude escuchar bien por que habló muy bajo y con el ruido que hice al levantarme hicieron imposible escucharlo, así que le pregunté ¿qué dijiste? ella me dijo: Mira no se fue ahí está, al principio no sabía de que hablaba pero no pasó mucho tiempo para imaginar que podía referirse a mi abuela y sentí que mi piel se enchinaba y le dije, no, ella ya se murió no digas eso, vente, vámonos pero volvió a decir:- no mírala ahí está, mi abuela nos está saludando, dice que te quiere mucho.Cuando la oí sentí el miedo más horrible que he sentido en toda mi vida, sin importarme mi sobrina salí corriendo de la casa, hacia el jardín, no sabía qué hacer, me preocupó mi sobrina pero mi miedo era tan grande que la dejé ahí. Comencé a gritarle desde la puerta que se saliera de la casa pero nadie respondía, desesperado me puse a llorar, pensando en si era verdad lo que me dijo y en que haría para sacarla de ahí. La calle estaba desierta, nadie pasaba, ni mis amigos, ni vecinos, nadie y mi desesperación se acrecentaba cada vez mas así que tuve que entrar a la casa por ella pero cuando entre ella estaba en la sala, acostada en uno de los sillones, durmiendo lo cual creí lógico porque eran como las 10 de la noche, pero no había notado que estaba tapada con cobijas que estaban demasiado alto para que ella las alcanzara y mi miedo atacó todo el cuerpo, ¿no sé si han sentido como a veces la gente los mira y una sensación te hace voltear? pues eso sentí, al hacerlo grité muy fuerte pues vi en la división de la sala y el comedor a mi abuela parada viéndome con lágrimas en los ojos, no soporté el pudor, el miedo, la euforia y perdí el conocimiento.Desperté y mi mamá estaba poniendo unas cosas en la mesita que hay junto a mi cama, cuando vio que abrí los ojos, me dijo que si me sentía bien y me preguntó qué era lo que había pasado, aun con miedo le conté lo que paso, ella no sé si lo creyó o no pero me dijo que encontró a varios de mis vecinos aquí en la casa porque decían haber escuchado un grito, y fueron a ver qué pasaba. Supuse que mi familia llegó al poco tiempo de lo que había pasado, pero cada vez que voy solo a la cocina de mi casa el miedo me invade, por las noches no puedo dormir solo y mucho menos quedarme solo aquí en esta casa, aun que a veces pienso que no fue tan malo, tal vez mi abuela solo quería despedirse de mi.

Risas maléficas

Hace algunas horas me he levantado atormentado por una pesadilla, he encendido la luz y he recorrido cada rincón de la casa.La noche esta muy tranquila, a lo lejos solo oigo el cantar de los grillos.Me ubico en el sofá y medito sobre ese sueño morboso, intento hallar una imagen clara hasta que lo consigo.Cierro mis ojos y veo mejor las cosas. Una casa de campo a lo lejos, el trigo meneándose de un lado hacia el otro, un molino quieto y algunas montañas.Comienzo a caminar en dirección del viento, hacia la casa, me acerco cada vez mas y en cuento llego a la puerta dudo en golpear. Respiro hondo unas cuantas veces hasta que consigo dar golpes algo silenciosos, pero sin embargo siento que alguien toma el picaporte y lo jala una serie de veces. En mi cuerpo corre una electricidad que describiría como escalofrió pero no lo noto así, es mas bien como un calor que me quema la espalda, como un hierro caliente atravesándome.Vaya sorpresa al ver a la niña que me atiende, lleva hecha dos trenzas color ceniza y un sombrero de paja. No lleva ropa y deja notar su blanco cuerpo algo rasguñado.hola Ernesto dice con voz fina y clara.Miro hacia los costados porque su voz repica en el silencio y se transforma en un eco que va desapareciendo.¿estas sola aquí? pregunto tomando su mano.mami dice que debo estar sola, que le doy miedo<> <>¿hay alguien mas ahí dentro? señalo hacia adentro.De repente ella hecha a correr hacia el interior y comienza a llamarme:Erneeeesto, ven, vamos a jugarNo se que pensé entonces pero sentí que alguien tomaba mi mano y me comenzaba a arrastrar hacia adentro.Pude ver algunos candelabros colgando del techo, alfombras de buena calidad y unos cuantos retratos. Observando uno vi a esta niñita, con un vestido rojo junto a una señora.La casa me resultaba algo familiar, la atravesé en un instante y al salir por la puerta trasera vi tal escena que temblando describiré.De un poste colgaban tres sogas y de ellas una señora, un niñito y un hombre desnudo.De espalda a mi la niña los observaba y reía a carcajadas que me taladraban una y otra vez.Quede inmóvil, la niña giro sobre el lugar y dijo:te toca a ti, ErnestoRápidamente trate de despertar de tal horror pero por mas que lo intentaba no lo conseguía, la niña seguía riendo y yo duro de miedo sudaba sangre.Vuelvo a despertar precipitado y agitado noto que la casa del sueño era la misma que en la que hoy estoy pasando mi primer noche, será mejor que hable con los de la inmobiliaria.

Nunca viajes solo

Hace algunos años, trabajando en una empresa refresquera, tenía como obligación visitar bodegas de distribución en diversas provincias de mi estado, en puebla, méxico. en ocasiones mi labor se acompañaba de la de otras personas de la embotelladora que hacían diversas actividades y eso nos hacia en ocasiones permanecer dos o tres dias en dicha bodega sin regresar a la capital, la ciudad de puebla. pero entre estos compañeros, habia un auditor de nombre antonio c. a quien llamabamos cariñosamente don toño y quien se caracterizaba por nunca quedarse sin regresar a la capital. el al termino del dia regresaba no importando si el regresar le implicaba volver al otro dia y sea cual fuera la hora el se iba. uno de esos dias, en que como de costumbre regreso a su hogar en la capital, al otro dia llego palido y con su semblante cansado, quizas un poco desencajado y el sin darnos tiempo a preguntarle que habia sucedido nos empezo a narrar que cuando viajaba por la carretera que une la poblacion de tehuacan con la capital, cerca de las 1:30 de la madrugada y al ir por un paraje llamado cuacnopalan, un hombre al borde de la carretera le hizo señas de detenerse, lo cual no hizo por lo peligroso que podia ser por la hora y por el lugar, totalmente solitario. pero cual seria su sorpresa que al no detenerse y al medio voltear su mirada ya el hombre que la habia pedido detenerse viajaba junto a el sentado en el asiento del copiloto de su vw, eso lo asusto fuertemente pero contuvo su miedo y nervisismo para no chocar el auto, pero era muy claro el espectro, de figura fantasmal, medio transparente, y con la mirada perdida. en su desesperacion, don toño, le dijo, quien eres, que quieres, sin obtener respuesta y solo alcanzo a pronunciar una plegaria de proteccion: padre nuestro, que estas en los cielos... y de repente al llegar al punto donde la oracion dice: ...libranos de todo mal! el espectro desaparecio y claro don toño, estaba muerto de miedo. verdad? sueño?, no lo sabemos, quizas don toño, cansado por el trabajo sufrio un sueño mientras conducia y el libranos de todo mal sirvio para despertarlo de una muerta segura. a pesar de eso, don toño, nunca dejo de regresar a su hogar fuera la hora que fuera y según él nunca volvió a ver algo parecido. el secreto se lo llevó a su tumba, ya que murió poco tiempo después de un infarto. pero por si las dudas, cuando viajo solo por las noches siempre traigo en mi mente esa plegaria: ...señor, libranos de todo mal!

miércoles, 30 de enero de 2008

La muñeca

Una niña de 6 años padecía una extraña y desconocida enfermedad. Cada hora del día, le aparecían en la piel unos sarpullidos verdosos y empezaba a escupir espuma blanca por la boca. Ante la grave situación la niña fue ingresada inmediatamente en el hospital de su ciudad donde, después de varias pruebas, los médicos consiguieron encontrar un antídoto que paliaba los síntomas.La niña estaría todavía unos días ingresada en observación para ver su evolución y sacar más conclusiones sobre la enfermedad, por lo tanto su madre se quedaba con ella cada noche para estar con su hija, que siempre que le era suministrado el antídoto pedía estar con su muñeca; su preferida…Una noche, después de ser visitada por su médico, se quedó sola en su habitación, mientras su madre hablaba con él en el pasillo, cuando su madre escuchó el murmullo de su hija, su madre, abrió la puerta y vio que la niña estaba sentada en el borde de su cama, hablando con su muñeca. la madre de la niña, muy disgustada la mandó irse a dormir, la quitó la muñeca y la cerró la puerta. esa misma noche, a su madre le tocaba velar por ella, fue a ver como estaba su hija, y encontró la muñeca de nuevo en su cama, arropada, abrazada a la niña; no se lo explicaba, volvió a coger la muñeca y se fue a dormir. a la mañana siguiente, su madre despertó oyendo el murmullo de su hija, y sintiendo curiosidad de lo que decía, se hizo la dormida y empezó a escuchar: Entonces...tengo que hacer eso, ¿para qué me cures la enfermedad?.la madre no sabía que pensar, abrió los ojos y miró a su hija rápidamente, y vio de nuevo la muñeca sentada al lado suyo, no la pudo decir nada, porque en ese instante entró el médico a decir que la niña estaba curada y que la iban a dar de alta. Al cabo de unos meses, todo iba normal, hasta las costumbres de la niña. una de las costumbres que tenía, era irse al puerto de su ciudad, y sentarse en el muelle a contemplar los peces que había en el mar.se hizo de noche, y se levantó una fuerte tormenta.la niña seguía allí, y empezó a preocupar a su madre, esta llamó a la policía, pero al poco tiempo su madre se acordó de donde se encontraba su hija, en el muelle, fue allí corriendo y la gritó:-¡dónde estabas¡¡me tenías muy preocupada, porque me haces esto, mira que tormenta, volvamos a casa¡.pero la niña ni se inmutaba. su madre se acercó a su hija, la puso la mano en el hombro y la dijo: - estas helada, por favor vas a volver a casa enseguida.pero la niña seguía sin moverse, pero susurró:- yo volveré a casa...pero....tu, mamá... no.su madre la preguntó asustada:- ¿por qué?.la niña volvió a susurrar: porque vas a morir...la niña seguido de esto, cogió a su madre del brazo y la empujó al furioso mar...y se ahogó, la niña corrió hacia un bosque cercano, y allí desapareció. Al cabo de unos años unos pescadores que había allí en el puerto, pescaron con sus redes el cadáver de la madre, y uno de ellos se fijó en que el cuerpo estaba agarrando una muñeca...

La descabezada

Cuenta la leyenda que en una nombrada curva de una carretera de sudafrica, cerca de la ciudad del cabo se aparece un fantasma. según se dice, para que esto suceda tiene que ser una noche de martes y trece y estar lloviendo. lo curioso de la historia es que no es la típica chica de la curva, en esta ocasión se cuenta que la chica, de raza blanca esta completamente desnuda y que sostiene en las manos su propia cabeza a la altura del vientre.varios camioneros aseguran haberla visto y muy pocos se han atrevido a detener sus vehículos. por lo visto la mujer te pregunta si le puedes sujetar la cabeza mientras ella llama a la policía, pero nadie se ha osado a hacer semejante locura, excepto un camionero algo fanfarron. se dice que el hombre decía a sus compañeros camioneros que cuando la viera no sólo iba a parar si no que le iba a sujetar la cabeza para ver que pasaba.llegó el día en el que coincidió martes y trece y de hecho estaba lloviendo a cántaros. el camionero sin pensarselo dos veces cogió el camión y se dirigió hacia la mencionada curva. cierto, el hombre vió el fantasma y detuvo el vehículo, se acercó a ella y esta le pregunto si podía sujetarle la cabeza para poder llamar a la policía. el camionero reconoció que estaba muerto de miedo pero con su valentía de fanfarron le sujetó la cabeza. la mujer se adentró en un cercano bosquecillo hasta que el hombre la perdió de vista. como pasados unos minutos la chica no volvía, el camionero pensó en irse y llevarse consigo la cabeza, así demostraría a sus compañeros que había sido capaz de hacer lo que nadie se había atrevido a hacer y de paso se llevaba un "trofeo", ya que ganaría mucho dinero y se haría famoso. al fin y al cabo, pensó, la cabeza no daba ningún asco ya que la chica era muy bella y el corte del cuello era limpio y sin sangre, únicamente que estaba pálida y muy fría,pero no era ningún inconveniente para él.cubrió la cabeza con su impermeable y la depositó en el asiento copiloto. de repente, vió en el siguiente cruce las luces de un inconfundible coche de policía. le ordenaron bajar del vehículo y le dijeron que tenían ordenes de detenerlo como principal responsable de un atropello con fuga a una anciana. el hombre negó haber atropellado a nadie, pero le dijeron que una mujer había llamado asegurando que había presenciado el atropello relatando los hechos y que incluso les había facilitado la matricula del vehículo. fue entonces cuando otros policías, que se dispusieron a registrar el camión comentaron que había mucha sangre en los peldaños metálicos que dan acceso a la cabina y también en el salpicadero derecho. encontraron el impermeable lleno de sangre, con lo cual el camionero se quedó perplejo, no entendía nada, estaba dentro la cabeza de una anciana. al hombre lo metieron en la cárcel y nada pudo explicarse. ¿que explicación tenía lo que acababa de ocurrir?...


martes, 29 de enero de 2008

Doctrina

La capacidad de razonar de distintas formas, por el simple hecho de que nuestra gran virtud es la lógica, genera diferentes roces acerca de lo que es verídico o no. Más que nada por el ámbito espiritista, religioso, etc. Esta historia procede de tiempos actuales, en la ciudad de Orense, España. Una joven de 21 años, llamada Luciana, estudiante de Psicología, tuvo la suerte (para algunos) de independizarse. Se llevó todo lo que poseía de la casa de sus padres que vivían en Sevilla, y partió sola. Era una mujer fría y calculadora, las cosas por las que debió afrontar la hicieron ser así, no mantenía una postura emocional, sino más bien, burda. Su rostro pálido con ojos marrones y pelo negro le daban el toque preciso para ser un gran ejemplo de gente sin sentimientos. La imagen que aparentaba ocultaba lo que realmente iba a aprender a sentir. Vivía sola en una casa de una planta pero amplía, con su trabajo había logrado mantener su hogar en perfectas condiciones y dando el carácter de una buena estabilidad económica. Se percató de varios rumores y comentarios acerca de esa zona en la que vivía. Un lugar con un paisaje increíble y a la vez muy calmado. Pero no dio mayor importancia.Una semana vivida ahí, una semana de grandes cambios mentales, su cabeza estaba ida. Andaba torpe, se desencontraba fácilmente, y la afligía un miedo espantoso. Al llegar a la tarde a su casa, después de una dura jornada de estudio y trabajo. Sus manos se colocaron tensas, no podía ver un punto fijo, su cabeza la mareaba, comenzó a sentir frío, empezó a temblar, no veía nada, además todo comenzaba a ponerse oscuro.El cuerpo de Luciana apareció la mañana siguiente al borde de las costas, había muerto ahogada, pero con unas previas marcas, una parte de su pelo había sido arrancado ferozmente de cuero cabelludo, su ropa desgarrada, en su pálida y blanca piel se podían apreciar fácilmente símbolos y línea que ocupaban todo su cuerpo y que atormentaron a Luciana en los últimos instantes de su vida.Fue encontrada por un señor de la zona vecina, el cual alarmó inmediatamente a la policía. No tardó en llegar pero el cuerpo ya no se encontraba en ese sitio, desapareció. No se supo nada más de aquel suceso.Suelen decir que las olas tragaron su cuerpo, pero algo imposible y poco creíble debido a que la marea no aumenta en esa zona hasta que llega la noche, y la arena no se encontraba húmeda como suelen decir. O simplemente la familia Pagliotti, ex dueños de esa casa, se volvieron a despertar, para seguir aniquilando. Ellos fueron encontrados en actos de automutilación, sus mentes suicidas seguían en pie, y la fuerza de sus almas también. Su esencia nunca abandonó aquella casa de los horrores, continua ahí. Esa era su doctrina. Esa era su tesis.

jueves, 24 de enero de 2008

¿Fantasmas?

Los niños

Es la historia que sucedió en un pueblo de los alrededores del concejo de aller, hace 60 años aproximadamente, dos niños pequeños cogieron una extraña enfermedad bastante contagiosa, una niña de 8 meses y un niño de 4 años.los vecinos del lugar entraron en la casa sacando a los padres a la fuerza obligando a estos a dejar a sus hijos en la casa, cerrando puertas y ventanas con tablas y puntas, los llantos del bebe se oían día y noche. pasaron 3 semanas y el bebe dejó de llorar, pero aún se veía una cabecita asomada por uno de los huecos de una ventana que había quedado sin tapar.al cabo de 5 meses ya se suponía que el niño estaba también muerto, los vecinos del lugar subieron a la casa y clavaron una cruz de madera en una de las paredes exteriores de la casa en símbolo de los niños fallecidos, aún está esa cruz en la casa.yo la veo cada vez que subo a ese pueblo, los vecinos cuentan que por las noches se oyen los llantos desesperados de un bebé, incluso un vecino hace poco se aventuró a entrar en la casa y... salió de allí como si hubiese visto un fantasma porque asegura que la cuna, aunque vieja estaba allí y al acercarse se empezó a mecer sola, y lo más sorprendente y aterrante es que...aseguran que a las 3 de la mañana, se ve a un niño pequeño bajar por la cuesta de la casa y al llegar abajo desaparece sin dejar el menor rastro...

La muchacha del lago

Me encontraba con mis amigos en la escuela, platicando de cosas de terror y estábamos tan fascinados que mi maestra al vernos empezó a contarnos una historia que ocurrió hace tiempo, así mas o menos va la historia:era una noche de homecoming dance (baile de graduacion) y como siempre las parejas de enamorados se iban a algún lugar más cómodo para ellos. esa noche, una pareja de estudiantes, de los más populares, decidieron salir del baile e irse al lago para estar más tranquilos, sin tanta gente a su alrededor.el lago es una zona apartada y oscura donde no es nada prudente estar por la noche y mucho más imprudente para una mujer, pues ahí han tenido lugar abusos y violaciones.al cabo de unos momentos íntimos, la pareja escuchó algo, sobre todo ella sentía que algo no andaba bien y quería regresar a casa pero el chico no se lo permitía y aunque la chica insistía enfadada el chico la forzaba para que se quedara con él, así que empezó a gritar y justo en ese momento algo atrapó a la muchacha desapareciendo al instante, el chico no pudo hacer nada más que correr y correr y nunca se supo más de él, muchos dicen que ella se ahogó en el lago.desde aquel día, se cuenta que cada homecoming dance de esa misma escuela y sobre medianoche, ella se aparece con su bonito vestido blanco haciendo autostop. se dice que sólo alcanza a decir, - ¿me puedes llevar a casa?, es que mi novio me dejó aquí y todavía no ha regresado por mi, vivo a dos cuadras -. el conductor del vehículo accede y cuando voltea para decirle algo o para preguntar allí no hay nadie, la muchacha desaparece, pero cuando el conductor revisa el asiento trasero de su carro, donde la muchacha se sentó, está húmedo y frío.eso es lo que cuentan, y sólo les pasa a personas que van conduciendo solas en mitad de la noche.

Secretos

Esto es una historia que esta basada en hechos reales, una niña de 14 años de nombre teresa vivía con su madre en la ciudad de badajoz.no tenia padre pues había muerto en un accidente de trafico hace unos cuantos años, un día la madre se tuvo que ir a comprar al supermercado y teresa se quedó sola en casa, comenzó a chatear con uno de sus amigos, de repente escuchó un ruido que procedía de la cocina pero no le dio importancia, después de un rato volvió a escuchar de nuevo ese ruido y fue a ver lo que pasaba...cuando llegó a la cocina empezó a escuchar susurros que procedían de allí, al llegar vio como un niño de unos 4 años la señalaba y hablaba en un lenguaje desconocido. teresa corrió al salón, cogió el teléfono y llamó a su madre al móvil pero no contestaba.volvió encogida con el corazón en un puño, no vio al niño ni tampoco sus susurros, volvió a su habitación y como si no hubiese pasado nada siguió chateando. de pronto escuchó el chirrido de la puerta y vio la figura de su padre, que después de cinco segundos desapareció. entonces la madre de teresa entró por la puerta y ella corrió hacia su regazo y la abrazó. le contó todo lo sucedido, su madre mirando para otro lado se lo explicó: el chico era su hermano pequeño que falleció en la cocina a causa de un accidente y su padre se aparece el día que su hermano falleció.

suerte que "no encendiste la luz"

Hace unos dos años, en Granada capital, ocurrió un asesinato que llamó mucho la atención. Fue en un piso de estudiantes, donde vivían cuatro chicas. Una noche, dos de las chicas se fueron a sus respectivos pueblos ya que era viernes, para pasar el fin de semana. Las otras dos se quedaron en el piso. Una de ellas decidió irse a dormir al piso de una compañera de clase. Se fue dejando a la otra sola en la vivienda.Por la noche, la que se había ido a dormir fuera se dio cuenta de que no tenía pijama y volvió al piso a recogerlo. Fue a su habitación y no encendió la luz para no “despertar” a su compañera. Cogió el pijama que estaba en el armario y se fue de nuevo.A la mañana siguiente, cuando volvió, se dio cuenta de que la policía estaba en el piso y que los vecinos llenaban el pasillo. Se asustó mucho porque no sabía qué había pasado. Se dirigió a su habitación y vio que un “cuerpo” se encontraba en el suelo tapa-do con una sábana. ¡Era un cadáver! ¡Su amiga había muerto! ¿Cómo? Se puso muy nerviosa, un montón de preguntas se atropellaban en su mente y no encontraba ninguna respuesta.La noche antes un ladrón había entrado en el piso y, estando la chica sola, la mató después de robarle el dinero que tenía. Cuando la chica protagonista fue al piso a recoger el pijama, el ladrón se encontraba en su habitación y ya había asesinado a su compañera. Dicho hombre dejó escrito en el espejo de la habitación, con pintalabios rojo: “SUERTE QUE NO ENCENDISTE LA LUZ”.